Gracias al Aula Enclave el huerto escolar vuelve a ser una realidad

El huerto, que es solo una de las partes de todo el trabajo que se hace desde Aula Enclave, donde tienen además taller de madera y manualidades, cocina, zona de hogar y aula de competencias curriculares en las que se trabajan las diferentes áreas de Tránsito a la Vida Adulta, será fundamental para la promoción de la alimentación saludable en nuestro centro.

En cursos anteriores el Aula Enclave venía trabajando en el huerto pero sin estar acogido a la Red Canaria de Huertos Escolares Ecológicos. Este curso han retomado el proyecto, lo que ofrece a nuestro alumnado una nueva experiencia educativa. Al estar integrados en la Red, además de favorecer el intercambio de información, formación y recursos materiales, se propicia la participación de todos los departamentos, de manera puntual o permanente, sensibilizando al alumnado en valores y actitudes de concienciación ecológica en relación directa con el Proyecto RedECOS.

El comité está integrado por el alumnado y profesorado de las Aulas Enclave encuadrado en el currículo de Tránsito a la Vida Adulta.

El trabajo en el huerto comenzó a principios de curso y, aunque actualmente se encuentra en fase de mejora de infraestructuras y equipamiento, a la vez está en plena producción.

Está situado en la zona este de las instalaciones del instituto, con una altitud de 150 m. sobre el nivel del mar y una superficie de cultivo de 180 m2. Cuenta con cinco zonas definidas: hortalizas y verduras, plantas medicinales-aromáticas, zona para el atado, lavado e hidratación de plantas cosechadas, plantas de cumbre y zona de compostera y vermicompostera. Cuenta, además, con un gallinero móvil que permite el aporte de huevos y abono rotatorio así como una caseta para el almacenamiento de herramientas y aperos específicos.

Al comienzo del curso se inició la actividad con la eliminación de hierbas adventicias, piedras, etc., para continuar cavando y labrando según tempero de la tierra y calendario lunar, que se utilizan en todos los procesos posteriores de laboreo del terreno: abonado, sembrado, plantado, escardado, binado, aporcado, recolectado y regado según necesidades.

Aulas donadas por el Exmo. Cabildo de La Palma y otras compradas, según época del año para cada especie, en consonancia con la asociación favorable de plantas y posterior rotación. Una vez desarrolladas todas las tareas necesarias en el proceso vegetativo de cada una de las especies sembradas o trasplantadas: abonado, riego, escardado, aporcado, entutorado, deshijado, fumigado, cosechado, lavado, hidratado y posterior recolección de semillas para su conservación, se finaliza el proceso con el embolsado y venta de productos a profesorado y familiares o para la elaboración de recetas en el taller de cocina .

En cuanto al uso del agua, se procura sembrar o plantar con agua de lluvia en la medida de lo posible aunque este curso la meteorología no ha sido muy favorable. Además, se utilizan métodos de riego como la microaspersión, goteo o manguera, dependiendo de cada planta, pero siempre haciendo un uso responsable del agua.

Uno de los objetivos es evitar el uso de productos de síntesis como insecticidas o fertilizantes artificiales hechos con productos químicos por lo que en la plantación de hortalizas y verduras se intercalan plantas de acción fungicida, insecticida, repelente, estimulantes, facilitadoras de la polinización, etc., además de otras plantas que se utilizan para infusionar, decocciones, maceraciones para combatir plagas cliptogámicas (mildiu, oidio) o insectos (pulgones, moscas, thips, hormigas, etc.) de nuestros cultivos. También flores y plantas comestibles (albahaca, caléndula, tajete, lavanda, romero, etc).

Los desechos orgánicos de la cafetería y el papel triturado del centro (que también se usa para el nido de las gallinas) se utilizan en la zona de compostaje y vermicompostaje mezclados con hierbas sin semillas, restos de poda y estiércol.

Por último debemos mencionar la zona de plantas medicinales y aromáticas (milenrama, pasote, curry, llantén, salvia…) y la de plantas de cumbre. Especies como tajinaste azul, tajinaste rojo y gacia se sembraron en macetas con el objetivo de trasplantar las en La Cumbre de la isla cuando alcancen el tamaño adecuado en colaboración con Parques Nacionales para la recuperación de estas especies.

Lo que hace que un huerto funcione a largo plazo es la implicación de toda la comunidad educativa en la promoción de hábitos de vida saludables y en ello continuaremos trabajando.